facebook  facebook  
    home   novedades   colaboradores   contacto
 
 
 
 
 
 
 
 
1/4/1952 . Julio Argentino Roca por Pablo Carvallo (Jorge Abelardo Ramos)


ado, como lo dira su antiguo amigo Pellegrini, l mismo envejecido y desengaado ante las poderosas fuerzas econmicas y sociales de una oligarqua que se consolidaba rpidamente. La desaparicin del joven Magnasco de la vida pblica fue total, y se fue el epitafio de Roca. El ex Ministro se recluy en su casa, tradujo a los clsicos y cuando muri en el ms completo aislamiento, el diario La Nacin, que es habitualmente un verdadero fascculo necrolgico, fue sobrio por una vez, y slo dijo: Ha fallecido esta maana en Buenos Aires el Dr. Osvaldo Magnasco.Desde entonces, y han pasado sesenta aos, Magnasco fue un personaje inexistente, porque Mitre tena razn al afirmar en el Senado: Magnasco ha muerto;ya haba demostrado su pericia como sepulturero al lapidar a Rosas, al Chacho y a los caudillos populares. Comenzaba la edad glacial de nuestro pasado; Magnasco fue su primera vctima. Cuntos siguieron despus!: Ernesto Quesada, David Pea, Juan Bautista Alberdi, Manuel Ugarte y, como era de esperar, el propio Roca, ahogado en la mortaja de bronce que fundi, irnicamente, la oligarqua victoriosa.

De Revolucin y Contrarrevolucin en la Argentina, Ed. Plus Ultra, Tomo I, Buenos Aires, 1965.
1 Robert Schnerb, El siglo XIX, Apogeo de la Expansin Europea. Ed. Destino, Barcelona, 1960, V. 6, p. 578.
2 Ibd., p. 577.
3 Ibd., p. 583.
4 Rubn Daro, Cantos de vida y esperanza, p. 74, Ed. Zig-Zag, Santiago de Chile.
5 Maurice Baumont, L' essor insdustriel et l' imperialismo colonial, Presser Universitalres de France, Pars, 1949, p. 226.
6 Le Bon, en Schnerb, ob. cit., p. 580. H Vacher de Lapouge, en Schnerb, ob. cit., p. 580.
7 Vacher de Lapouge, en Schnerb, ob. cit, p. 580.
8 Andre Billy, L'poque 1900, p. 397, Ed. Tallandier, Pars, 1951.
9 Baumont, ob. cit, p. 541.
10 Ibd., 549.
11 Jos Ingenieros, Sociologa argentina, p. 185, Ed. Losada, Buenos Aires, 1946. El mismo autor comenta el libro de Ayarragaray en los siguientes trminos: La psicologa del mulato y su influencia en nuestro ambiente poltico queda bien evidenciada en muchas pginas brillantes, as como las otras formas de hibridismo: Toda la gama del mestizaje (p. 194). Segn se ve, tampoco escap Ingenieros a las ideas en boga, que adquiriran importancia poltica de primer orden con el triunfo de Irigoyen en 1916 y con el de Pern en 1946. El liberalismo y la izquierda cipaya nutrieron su odio al criollo en las fuentes del positivismo.
12 Ibd., p. 161.
13 Ibd., p 103.
14 Carlos Dalmtro Viale, Buenos Aires, 1902, Batalla del divorcio, p. 15, Ed. El Cuarto Poder, Bs As, 1957.
15 Ibd., p. 73.
16 Fray Mocho, Obras completas, Ed. Schapire, Buenos Aires, 1954.
17 Julio Irazusta: Osvaldo Magnasco y su denuncia de los abusos cometidos por el capital britnico, Buenos Aires, 1959.
18 Ibdem.
19 Ibdem.


Página 8 de 8

 
 
Instituto del Pensamiento Nacional Latinoamericano
Piedras 1326, C.A.B.A., Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina, Mercosur.