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ENCUENTROS CON JORGE ABELARDO RAMOS por Julián Licastro


tan ancha que son vulnerables al copamiento de los advenedizos y oportunistas. Situación lamentable que deja en el camino lo mejor de su reserva de cuadros políticos, sociales y técnicos; y que no hemos podido revertir todavía.

Los forjadores de la conciencia nacional

El homenaje a Ramos se extiende a todos aquellos pensadores de su generación que, desde las postrimerías de la década infame y el llamado “fraude patriótico” forjaron, en el fragor de la entreguerra, la conciencia nacional de los argentinos, tal como llegó a nosotros en las décadas del 60 y 70.

Recibimos de ellos, no sólo una nueva “práctica” política basada en la austeridad y el sacrificio, sino una verdadera “praxis” como proyección de un patriotismo popular emancipador, y munida del criterio de análisis para la reflexión objetiva sobre la corrección o no de nuestras posiciones estratégicas en el terreno de lucha.

Ellos ya no están físicamente, y gran parte de su mundo geopolítico y geoeconómico se transformó con nuevos desafíos. Por eso, como auténticos discípulos, en vez de nostalgias y reiteraciones, debemos transmitir la importancia de su honestidad intelectual y valores humanos, y los principios fundamentales que, por su alto contenido conceptual, constituyen referencias permanentes para la continuidad de la militancia, en la natural complementación de las sucesivas generaciones.

Luego, es menester asumir con humildad y firmeza la condición de transmisores de una experiencia que no merece el olvido, pero agregando nuestras propias consideraciones y vivencias sobre las materias que cada uno ha trabajado con solvencia; y que resta plasmar orgánicamente como propuestas de políticas de estado, junto a la articulación paulatina de redes de equipos idóneos para un nuevo e indefectible ciclo democrático[2][2].

Como nuestro talento es modesto, comparado con el de aquella generación histórica, podemos mitigar la diferencia con una tarea conjunta que ellos no terminaron de lograr, en la era de las grandes individualidades intelectuales, teóricas, históricas y literarias de la línea nacional: porque hoy tenemos las facilidades técnicas y metodológicas para el trabajo colectivo, aplicado específicamente a lo útil, que en la gran política, no en la politiquería, siempre mira al porvenir.



[1][1] Editorial Lumiere, Buenos Aires 2012, texto ampliado de las versiones anteriores publicadas con el título “Mi encuentro con Perón. Memorias e ideales”, en los años 2004 y 2008.
[2][2] Con el Dr. Luís Rodríguez debatimos mucho este tema, aprovechando la confianza y franqueza que prodigan 40 años de amistad. Él fue el compañero destacado por Ramos para participar activamente del proyecto de la “Generación Intermedia” desde la Secretaría Política de la Presidencia de la Nación, a mi cargo y cuya red de contactos mantuvimos en los peores años de la dictadura. Mi reconocimiento especial por sus innumerables aportes nacidos de un entusiasmo lúcido y permanente.



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Centro Documental Jorge Abelardo Ramos - C. A. de Buenos Aires, Argentina, UNASUR