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19/4/2011 . Prologo para "Las Masas y las Lanzas" por Pacho O´Donnell


Prólogo por Pacho O´Donnell

Guerras que no concluyeron en Caseros sino que se prolongaron en el conflicto entre el Buenos Aires de Mitre y la Confederación provincial acaudillada por Urquiza, y en la Guerra de la Triple Alianza emprendida por los porteños y acompañada a regañadientes por las provincias.
“Las masas y las lanzas” es quizás el libro fundamental de Ramos pues en él están prístinamente delineados sus ejes de interpretación histórica, basados en la teoría marxista de la lucha de clases aunque también comparte con el revisionismo nacionalista y popular la importancia del tema de la dependencia argentina a los imperios de turno. Es de admirar en estas páginas la lucidez con que su autor interpreta las circunstancias nacionales en función de las línea de fuerza internacionales que condicionan aquello que la historiografía oficial, escrita por liberales conservadores más empeñados en ocultar que en mostrar, adjudica a la iniciativa de “grandes hombres”, suprimiendo de su interpretación, como lo hicieron en lo real, el vigor de los movimientos populares.
Ramos comienza por convencernos de que la revolución de Mayo fue de filiación hispánica y no respondió a influencias comerciales británicas como la mayoría de los historiadores liberales afirman. El movimiento fundacional de nuestra patria se habría entroncado con la vertiente antiabsolutista de la insurrección española acaudillada por Riego y fue su misión sostener en Sudamérica las ideas libertarias aún después del fracaso del movimiento peninsular.
Se detiene luego en el “Plan de operaciones” que adjudica a Moreno pero también a Belgrano y lo señala, más que como un documento jacobino, como la declaración clave de principios de Mayo, enfatizando aquellas líneas que apuntan a un control del comercio exterior y a la capitalización del Estado en contra de los intereses imperiales. Ramos demuestra también que nuestras guerras civiles, más que en razones ideológicas, estaban ya anunciadas en el hecho de que un poncho inglés costaba siete pesos en el puerto de Buenos Aires mientras que el tejido en las provincias no podía venderse a menos de siete pesos. La riqueza del puerto producto de su avaricia que lo hacía quedarse con todo el rédito del puerto sin compartirlo con las demás provincias, germen del indignado caudillaje federal, hicieron que las derrotas sufridas en los campos de batalla fueran como si sus pies calzaran “una plancha de oro cuya gravedad bastaba para enderezar su cuerpo como por sí mismo luego que sus vencedores la abandonaban caída en el suelo”(cita de Alberdi).
Más adelante pone su atención en las consecuencias del decreto sobre “vagancia” que terminó con el gauchaje libre y privatizó la pampa que a partir de allí tuvo dueños y alambrados, obligando a que todo individuo de la campaña que no fuese propietario fuese considerado sirviente quedando obligado a reconocer un patrón.
Ramos prefiere llamar guerras “nacionales” a las tradicionalmente conocidas como “civiles” debido a que la alianza de la oligarquía librecambista de Buenos Aires con los intereses extranjeros, que se perpetúa hasta hoy, les da una trascendencia que trasciende los marcos estrictamente internos. Esta extranjeridad antipopular y antinacional que imbuye también a las interpretaciones conservadoras y liberales de nuestra historia le sirven asimismo para comprender por qué el partido comunista argentino siempre tomó partido interpretativo en contra de los movimientos nacionales en consonancia con quienes supuestamente sostendrían posiciones políticas antagónicas.
Para explicar la distorsión histórica que siempre hemos padecido y seguimos padeciendo, lo que entre otras manifestaciones se encuentra la marginación a que él mismo y los demás revisionistas son aún condenados, Ramos se remonta a la circunstancia de que Buenos Aires siempre concentró la mayor parte de la riqueza y la cultura oligárquica del país, “foco de civilización vuelto de espaldas al país hambriento”. También: “Para ju...continua



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Centro Documental Jorge Abelardo Ramos - C. A. de Buenos Aires, Argentina, UNASUR